Reúnase la documentación (contrato, extractos, comunicaciones). Analizamos TAE, intereses y comisiones para fundamentar la nulidad o la devolución correspondiente.
Dependen del concepto y la doctrina vigente. Valoramos prescripción, cálculo de intereses y alcance económico antes de iniciar la reclamación.
Verificamos requisitos de inclusión, solvencia y posibles vulneraciones. Si procede, solicitamos la baja y reclamamos daños y perjuicios.
Póliza, recibos, parte de daños y comunicaciones. Revisamos cobertura y exclusiones y exigimos el cumplimiento del contrato.
Extractos o recibos, contrato y condiciones, comunicaciones con la entidad y cualquier justificante de pagos/intereses. Con ello se valora la viabilidad y el alcance de la reclamación.
Se analiza el tipo de interés aplicado frente al tipo medio del producto y las condiciones (comisiones, TAE, transparencia). Con esa comparación técnica se determina si procede reclamar.
Si no se informaron adecuadamente, no se corresponden con un servicio real o resultan desproporcionadas, pueden ser discutibles. Se revisa contrato, extractos y normativa aplicable para decidir.
Depende del caso y de si hay acuerdo: una negociación puede resolverse en semanas/meses; la vía judicial suele requerir más tiempo. En todo momento se informa del estado y los plazos.